Llevo unos días revisitando ciertas cosas. Replanteándome expectativas. Rememorando momentos que he considerado injustos para mí, desde otro punto de vista. ¿Es cabal dar espacio a esto o no tiene mucho sentido? Suelo venir mucho por aquí a quejarme "de la vida". A decir aquí me pasó esto, o lo otro... pobre yo. Y lo he escrito porque probablemente me sintiera así en ese momento.
Hace unos años escribí por aquí un post tras una gran decepción vital. Tuve una especie de "cita" en San Valentín (coincidió así) con el chico que me gustaba en ese momento. Aunque he de decir que referirme a él como "el chico que me gustaba" igual es un poco reduccionista, fue una persona que tuvo una importancia notable en mi línea cronológica, ya que su presencia me dio un empujón bastante fuerte para dejar a mi pareja en ese momento, lo cual supuso un vuelco a mi vida.
El caso es que en aquel San Valentín traicionero expuse lo mal que me había sentido después de quedar con él. La idea de la cita fue ir al teatro a ver un musical de Michael Jackson, su artista favorito de todos los tiempos, y una vez acabó, él se fue a su casa (de hecho, yo le acompañé) y yo me fui sola a la parada del bus (que estaba como a 8 minutos andando de su casa), totalmente indignada porque ni siquiera me había acompañado hasta allí. Recordemos, 14 de febrero, totalmente de noche, calles poco transitadas, frío...
Estos días he pensado en ese musical que fui a ver, con todo el tema de la película de Michael. Siempre me ha gustado mucho como artista, y llevo un par de días con la canción de Human Nature en la cabeza. Y de repente, recordé un comentario que hice acerca que la chica que participaba en el musical, algo del estilo a "no me gusta cómo canta este tema" o algo así. Y conociéndome, seguro que dije alguna otra torpeza que se pudiera interpretar como un "sobradismo" por mi parte. Igual este chico se fue a su casa directo porque le jodí un poco su expectativa del musical (recordemos cómo son los mega-fans de Michael Jackson), y estaba deseando perderme de vista. No sé por qué, no me había parado a pensar en esto hasta hace un par de días.
Y todo esto, ¿a cuento de qué? ¿Qué viene a enseñarme esta retrospectiva, casi inconsciente, acerca de mí misma? A lo mejor, reflexionar sobre esto tanto tiempo después es otra sobrada por mi parte, y quizá incluso hay riesgo de recordar las cosas de manera distorsionada a como realmente ocurrieron. ¿No te valió con sufrir ese tema en su momento, que sigues dándole vueltas? Me digo a mí misma.
No sé, será que con los años voy siento un poco más crítica conmigo misma y me voy poniendo más frenos a lo que digo (aunque a veces sigo pasándome de frenada). O será que todo aquel episodio de mi vida sigue siendo una especie de asunto sin resolver (aunque ya... nada hay que resolver). Creo que viví mucho tiempo en una especie de idealización sobre lo que ocurrió entre nosotros, percibiendo la realidad de manera distorsionada. Me van viniendo mini-dosis de realidad de manera progresiva. El caso es que mi cerebro decidió recordar el episodio desde otro punto de vista, desde el ¿Qué te crees, guapa? ¡Si es que eres una cansina! Años echándole la culpa a la otra persona y no te planteaste hacer autocrítica.
¿Será la naturaleza humana?
¡Nos vemos en el próximo té!

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Cuéntame tú ;)